marzo 03, 2022

 3/03/2022

Articulo 4


¿Qué nos sucede como sociedad?

 

¿Qué pasa que sucede algo tremendo y es literalmente tapado por algo aún más horrible? 

 

Y eso más horrible hace que esa noticia pase a segundo plano y luego a tercero y finalmente al olvido cuando la nueva atrocidad toma estado público...

 

¿En qué se convierte una sociedad (si se la puede llamar así) cuando sus miembros viven presa del horror y del miedo?, del no saber que le puede suceder a un ser querido o a uno mismo…

 

Una sociedad dónde la llamada “justicia" parece defender siempre al perpetrador re-victimizando una y otra vez a las víctimas, una "justicia" que parece haberse olvidado de la imparcialidad y que no busca la verdad, elementos fundamentales para que la justicia lo sea...

¿En qué se convierte una sociedad con una “justicia” así?

 

Cada uno lo pensará y se responderá…

 

En un momento del mundo en que el ser humano ha logrado miles de avances en muchas áreas, tal parece que en lo que se ha retrocedido espantosamente es justamente en el SER Humano, en eso que hace que se lo piense una especie "evolucionada" y "civilizada". 

 

Hoy creo que estas palabras a muchos integrantes de la especie humana les quedan grandes, y la palabra HUMANO les queda Inmensa...

 

¿Qué nos sucede como sociedad?

 

¿Dónde quedaron los Valores, el Amor y el Respeto a la Vida, el Amor por la Paz y al Prójimo, el Amor a la Verdad?

 

Y me surge la pregunta:

 

¿Qué estamos haciendo cada uno, desde el lugar que a cada uno le toca ocupar, para contribuir a que “la sociedad” -de la que todos formamos parte- se convierta en esto que es hoy?

 

Quedará en cada uno -a consciencia-, revisar en su fuero interno desde lo que cree y piensa, hasta lo que lleva a actos en cada momento y en cada aspecto vital; en lo personal, en la familia, en la educación de los hijos, en la calle, en el trabajo…en todas las áreas de la vida, y en cada interacción con los otros…

 

 

Sandra Valenzuela

Counselor Humanístico

febrero 24, 2022

24/02/2022

Articulo 3

 

La vida y las pantallas, o la vida en las pantallas…

 




¿Por dónde está pasando tu vida?

 

Iba una de estas mañanas en el tren a mi trabajo, y mientras caminaba a través de dos o tres vagones para ubicar un asiento, pude observar algo que me llamó mucho la atención: casi nadie miraba hacia ninguna parte que no fuera la palma de su mano donde sostenían su celular…

Caminé un par de vagones más y era el mismo panorama, casi nadie miraba a su alrededor, a las otras personas, las cosas o el paisaje circundante…

 

Esto me dejó pensando…

 

¿Qué es eso tan, tan importante que sucede ahí en esos pocos centímetros brillando en las manos?

¿Qué pasa ahí en esa pequeña pantalla que hace que una persona pierda el momento presente viéndola fijamente?

¿Qué hay tan importante en ese pequeño rectángulo que hace que una madre pierda la mirada de su bebé mientras lo amamanta?

¿Qué hay allí que atrapa al punto de que no se pueda apreciar el alrededor?

 

Y no, no soy una fundamentalista anti tecno, anti computadoras, ni anti redes, para nada; de hecho las estoy utilizando ahora mismo para compartir esta reflexión. Las pantallas y la tecnología, nos han permitido grandes avances en muchas áreas (ciencias, salud, educación, etc.)

 

Pero, ¿de verdad estamos creyendo que eso ahí en la pantalla es más importante que la vida que está sucediendo justo ahora, justo en este instante, justo en ese viaje en el tren, justo en cada respiración que tenemos?

 

¿En verdad creemos que la vida pasa por allí, por ese rectángulo que podemos cargar en una mano mostrándonos modernos “espejitos de colores”, manteniéndonos mirando un punto fijo ahí, en la palma de la mano como hipnotizados, como robotizados?

 

 

Nos estamos perdiendo lo realmente disfrutable de la vida, de la vida de cada uno, de TU propia vida. Que tiene altos y bajos –pensarás- ¡por supuesto!

Porque la vida no es “perfecta o maravillosa” porque claro, la vida no tiene “filtros” la vida ES, y está ahí para ser vivida -incluso con los dolores que trae, que aun con lo fuerte que pudieran ser, traen siempre un aprendizaje si estamos atentos para recibirlo-.

 

 

Estamos tan desconectados, -“conectados a las pantallas tras falsas ilusiones de realidad”- que nos perdemos de nosotros mismos, de los otros y de la VIDA, que como siempre ha sido, no sucede en una pantalla sino que, ESTÁ SUCEDIENDO AQUÍ Y AHORA, en este preciso momento...


 Ahora te dejo un par de preguntas que sólo tú podrás responder:

¿Por dónde dirías que está pasando tu vida?

¿La estás viviendo o sólo miras la pantalla en tu mano?

 

 

 

¡Hasta las próximas líneas!

Sandra Valenzuela

Counselor Humanístico


Imagen:  Foto de Ketut Subiyanto en Pexels

 


diciembre 01, 2021

Poemas y otras yerbas...


Les dejo una poesía que en forma bella explica cómo es la escucha desde el Counseling Humanístico.
Que lo disfruten...


La escucha



«Cuando te pido que me escuches y tu empiezas a darme consejos,

no has hecho lo que te he pedido.

Cuando te pido que me escuches, y tú empiezas a decirme por qué no tendría que sentirme así,

no respetas mis sentimientos.

Cuando te pido que me escuches, y tú sientes el deber de hacer algo para resolver mi problema,

no respondes a mis necesidades.

¡Escúchame! Todo lo que te pido es que me escuches,

no que hables ni que hagas. Solo que me escuches.

Aconsejar es fácil. Pero yo no soy un incapaz.

Quizá esté desanimado o en dificultad,

pero yo no soy un inútil. Cuando tú haces por mí lo que yo mismo podría hacer y no necesito,

no haces más que contribuir a mi inseguridad.

Pero cuando aceptas, simplemente, que lo que siento me pertenece,

aunque sea irracional, entonces no tengo que intentar hacértelo entender,

sino empezar a descubrir lo que hay dentro de mí».

Richard O’Donnell


En: Pangrazzi Arnaldo (ed.), (1990) "El mosaico de la misericordia"; Editorial Sal Terrae Guevara, España. Pag. 43

noviembre 28, 2021

 


Articulo 2

Crisis vitales.




¿De qué hablamos cuando decimos, “estoy atravesando una crisis vital”?

 

Hay tiempos en la vida donde parecería que todo se volvió de cabeza, donde no sabemos para dónde ir, donde nos cuesta pensar dentro del “torbellino” en que se ha convertido nuestra mente ni qué hacer con la angustia que esto nos genera.

Tiempos en los cuales sentimos como si un tsunami se nos hubiera venido encima, nos arrastrara y nos vemos impotentes ante semejante fuerza que nos arrasa, a nosotros y a lo que hasta entonces cada uno hemos llamado “mi vida”.

 

Es ahí cuando estamos ante una crisis vital

 

¿Cómo se genera una crisis vital?

Puede haber causas externas que la provoquen, pero también existen causas internas.

Las causas externas suelen, por lo general, ser repentinas algo “afuera” sucede, y nos encontramos pensando que no podremos con lo que tenemos delante.

Esto puede ser por ejemplo, una separación o divorcio; en esta situación la pareja –que ya atravesó su propia crisis para tomar la decisión- informa al otro integrante de la relación que la quiere terminar, que ya no quiere estar en ese vínculo.

O puede ser por recibir un diagnóstico difícil, o la novedad de que a partir de tal día no se tiene más el puesto de trabajo, por ejemplo.

En todos estos casos hay algo que viene desde fuera, a “perturbar” la calma de la vida tal como la conocíamos hasta ahí.

 

Allí entonces quién recibe la noticia se encuentra con sentimientos que le sobrevienen como en una oleada; así cae presa de la sorpresa, el enojo, la tristeza, la rabia, la impotencia, el miedo, la incertidumbre… Se siente casi como al borde del pánico…

 

En tanto las causas internas, comienzan desde adentro, se van dando de modo paulatino, y diría que acumulativamente.

Estas se presentan con sensaciones de aburrimiento, de tristeza, de sinsentido, de angustia, de falta de ganas para hacer aquello que “normalmente” hacíamos, con falta de la capacidad de disfrutar, falta de sueño o querer dormir todo el tiempo... Y que tienen que ver con momentos en los que algo en nosotros se ha dado cuenta que ésa vida que venimos haciendo, ya no está siendo la que queremos, y de a poco nos va dando señales para que hagamos algo…

Es a través de todas estas sensaciones y emociones que percibimos que “estamos bien… pero no”; o sentimos que ya no podemos con la angustia de estar viviendo “como en la nada misma”

 

¿Qué hacer entonces ante una crisis vital?

Buscar ayuda, siempre es necesario.

El acompañamiento que ofrece el Counseling, da la posibilidad de reconocer esos cambios en proceso que se están dando en nuestra vida.

Permite -a través de poder nombrar “eso que me pasa con lo que me pasa”- generar un espacio propicio para que se produzca “el reajuste” a eso nuevo que se está gestando (por causas externas o internas, como ya he mencionado) brindando herramientas para afrontar la incertidumbre, el miedo y la inestabilidad que toda crisis, que todo cambio genera; y pudiendo salir de la misma fortalecido y habiendo resignificado eso que nos sucedió.

 

Sandra Valenzuela
Counselor Humanístico


noviembre 16, 2021

 Articulo 1

El Counseling Humanístico… y ¿cuándo buscar ayuda?

El Counseling Humanístico, es una profesión de ayuda y acompañamiento que tiene una mirada integral, holística de la persona; teniendo en cuenta que es un SER bío-psico-socio-espiritual y considerando que cada ser humano trae consigo sus propios dones y herramientas para transitar la Vida.

A través de un proceso de acompañamiento -en el cual se servirá de diferentes estrategias/técnicas comunicativas y relacionales, que sumados a la Empatía, Congruencia y Aceptación Incondicional del Counselor- facilita que las personas descubran ésas herramientas y dones que le permitirán desarrollarse y desplegar todo su potencial.

Un proceso de Counseling es un espacio de Autoconocimiento que facilita el desarrollo personal, y la resolución de conflictos, crisis y problemas que aquejan a las personas.

¿Cuándo o por qué buscar ayuda?

Básicamente ante cualquier situación que genera angustia y sobreviene la sensación de “no tener salida” o de estar “dando vueltas en círculo”. Por ej:

*cuando hay una crisis vital (cambio de etapa-edad-; cambio de trabajo; divorcio, etc.)

*cuando hay bloqueo, sensación de estar atrapado –y sin recursos- ante una situación

*cuando hay ese sentimiento de “está todo bien, pero yo no estoy bien”

*en la toma de decisiones importantes

*cuando se está atravesando una situación de duelo

*etc.

En el Counseling Humanístico encontraremos una forma de acompañamiento y facilitación, con el cual, el consultante descubrirá cuáles son ésas herramientas que le permitirán fluir en Su Vida de manera que pueda desplegar sus dones, apuntando a su mayor bien, con armonía y disfrute.

Sandra Valenzuela

Counselor Humanístico